Alejandro de la Torre

Los espejos convexos de hoy

Alejandro de la Torre

 

Los espejos convexos -o de ojo de buey- han sido objeto de deseo desde el Renacimiento, pero estos espejos parabólicos ya habían intrigado al matemático Diocles a finales del s. III a.C.
Fue Alhacén -el primer científico- quien halló en el año 1.000 el punto focal de las superficies curvas usando las leyes de la reflexión. 
A diferencia de lo que pasa con el espejo plano, en el que el observador es el protagonista, en el espejo convexo la imagen es panorámica y el observador es un elemento mas del reflejo; esto les les confiere una característica fascinante que ya experimentaron los venecianos con los espejitos convexos pequeños de bolsillo que se fabricaban con vidrio soplado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Alejandro de la Torre
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Los espejos convexos están diseñados para evitar las distorsiones y mantienen la simetría y proporción de los objetos,  dando una sensación casi de fotograma. Además de su carácter decorativo, se han utilizaron para multiplicar la luz y en el caso de los antiguos espejos de banquero, con fines de vigilancia. 
Los espejos convexos han mantenido una relación especial con el arte, siendo a menudo sujeto importante de obras tan conocidas como el retrato de los Arnolfi (1434) de van Eyck, que es la primera imagen que tenemos de un espejo convexo; otros ejemplos son El prestamista y su mujer, de Massys, y las obras de Campin, Juan de Flandes, Caravaggio, Lambert, y tantos otros. 
Alejandro de la Torre
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En el siglo XVI y XVII se popularizaron en los interiores de la Europa del norte, pues además de ser un objeto decorativo muy valorado entre las clases mas altas, realizaban la importante misión de reflejar la luz natural o de las velas, en estancias no demasiado favorecidas por la iluminación. Luis XIV fundó la primera fábrica de cristal y espejos en St. Gobain, lo que impulsó la producción de convexos enmarcados con el emblema real -los espejos sol- que se pusieron de moda a mediados del siglo XX, aunque se sabe que algunos de estos espejos ya se fabricaron en Italia reutilizando ornamentos eclesiásticos, producto de la destrucción y el saqueo.

Alejandro de la Torre
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Tras una época en que Venecia consigue producir grandes espejos planos que llenaron las casas de los pudientes remplazando a los convexos, éstos reaparecen en el s. XIX en Francia con el estilo Imperio, en  Inglaterra (Regencia y Georgiano) y en América (estilo Federal). Se fabrican los convexos de girandole, generalmente utilizados en pares, con brazos para sostener velas. 
Los estilos victoriano, eduardino y art deco (Jacques Adnet) también coquetearon con los convexos. A mediados del siglo XX, resurgen de la mano de artistas como Line Vautrin. Los artistas del siglo XX y XXI siguen fascinados con los espejos convexos, desde Escher y Fornasetti a Man Ray, Jeff Koons o Anish Kapoor.
Alejandro de la Torre

 

Alejandro de la Torre, fascinado por un espejo convexo con el que convivió en la casa de su niñez, resucita estos objetos. Lo hace de infinidad de maneras: recuperando moldes industriales, restaurando piezas antiguas, modelando repeticiones de elementos, combinando convexos con espejos planos y hasta deshaciendo pianos inservibles! Lo suyo es una gran pasión que se contagia. Sus creaciones
Alejandro de la Torre vende exclusivamente a profesionales de arquitectura e interiorismo. 

 

 

PRODUCCIÓN Y TEXTO: Nuria Arfa

FOTOGRAFÍA: Enrique Menossi