Hotel Parco dei Principi

¡Mar a la vista!

Gio Ponti

 

En el Parco dei Principi hay un único, omnipresente e indiscutible protagonista: el mar. Situado sobre un pequeño acantilado con espléndidas vistas al Mediterráneo, todo aquí ha sido pensado y diseñado para fusionarse con esta belleza azul: la arquitectura, los materiales, el mobiliario y la decoración y, por supuesto, la gama cromática.


El hotel Parco dei Principi ocupa un terreno de 27.000 metros cuadrados, gran parte de los cuales son jardines. Los terrenos, entre las poblaciones de Sant'Angello y Sorrento, han cambiado varias veces de manos a lo largo de los siglos: primero fueron de los jesuitas, más adelante del rey Fernando I de Nápoles, de unos aristócratas rusos y, por último, del ingeniero napolitano Roberto Fernandes, que compró la propiedad en 1959 y encargó la construcción del hotel al famoso arquitecto Gio Ponti. En solo tres años, Fernandes y Ponti inauguraban el Parco dei Principi.

El punto de partida de Gio Ponti para el nuevo hotel fue la dacha que los rusos habían comenzado a edificar y dejaron a medias. Su inspiración, la magnífica ubicación de la construcción, el impactante efecto de verticalidad que crea al estar sobre el acantilado y los vivos colores de mar que colonizan el entorno.

Era imprescindible integrar el Parco dei Principi en este entorno, hacer entrar el exterior hacia el interior, poder sentir el mar y los jardines desde cualquier estancia. Por ello en todo el edificio hay grandes cristaleras que comunican un lado con el otro y permiten que la luz, los colores y las energías fluyan en todas las direcciones.

 

En la foto, vistas a los jardines. En las tres hectáreas de jardín botánico el visitante puede admirar extrañas especies de plantas. Y buscar el Puente del Amor, una placa con versos de la princesa Desirée de Suecia y el Templo de Venus, donde dice la leyenda que antiguamente crecía una planta afrodisíaca muy apreciada por los propietarios del lugar.

Gio Ponti
Gio Ponti

 

 

Paredes alicatadas con guijarros de cerámica. Es otro de los geniales diseños de Gio Ponti, que podemos estudiar detenidamente mientras nos tomamos una copa en el bar del hotel. El arquitecto encargó la realización de las cerámicas al escultor Fausto Melotti. Con esta pared, según él mismo explicaba, se proponía transmitir la delicadeza, la elegancia de los reflejos que la luz dibuja sobre las piedras del mar. 


 

Una vez más, blanco -para el fondo- y azul -para las ligeras cenefas. En el bar, como en el resto de los espacios del hotel, apreciamos la estudiada combinación de estos dos colores: muebles, suelos, paredes y puertas. Todo es blanco y azul. Todo sugiere el cercano mar. Nada se sale del guión.

Gio Ponti
Gio Ponti

 

La cerámica mayólica, típica de la zona, tiene una presencia muy destacada en el Parco dei Principi. Muchos de los revestimientos de las áreas comunes exhiben esta loza esmaltada. Siempre en tonos azules, por supuesto.

Gio Ponti
Gio Ponti

El restaurante Gio Ponti fue diseñado para ofrecer las mejores vistas del mar. El comensal percibe un efecto telescopio que magnifica la panorámica y amplía la sensación de infinito. En los meses de verano, también está abierto el restaurante Poggio Siracusa, sobre la playa privada del hotel. Con unas vistas que no tienen nada que envidiar a las del Gio Ponti.

¿Estamos en una sala del hotel? ¿O es en realidad un mundo submarino?


Gio Ponti
Gio Ponti
Gio Ponti

Los espacios amplios, el estilo minimalista, los grandes volúmenes y el mobiliario de diseño definen las habitaciones del Parco dei Principi. En todas ellas, algunas con vistas a los jardines y otras con vistas al mar, la luminosidad y las combinaciones de azules y blancos son también elementos comunes.

Gio Ponti

Asomarte al balcón de la habitación y encontrarte, casi, casi, sobre el mismo mar de aguas cristalinas que veías desde el restaurante del hotel. Contemplar el horizonte, escuchar las tranquilas olas, respirar la brisa marina. Podrías estar horas aquí... pero también te apetece bajar a darte un baño en este espectacular trozo de Mediterráneo. A través de un camino de túneles excavados en la roca llegas a la playa privada del hotel. Simplemente exquisita.

En el Parco dei Principi también hay piscina. Debes adentrarte en los jardines y buscarla por allí, entre las exóticas plantas. Es una piscina de agua salada diseñada por Gio Ponti, con pequeñas islas emergentes y un trampolín que parece flotar en el agua. Como todo lo que ves aquí, completamente adaptada al entorno.

 

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FOTOGRAFÍA: Asier Rua

TEXTO: Marta Matínez Arroyo

Gio Ponti