Restaurante Hueso

La gracia de comer entre esqueletos

Restaurante Hueso
Restaurante Hueso

 

Visto desde fuera, podríamos imaginar que el nombre del restaurante se debe a esa tonalidad de blanco roto que se impone en la fachada. Sin embargo, cuando entramos comprobamos que Hueso no es ninguna metáfora ni ningún juego de palabras. El propietario del local, el chef Alfonso Cadena, afirma que en su restaurante los clientes comen entre 10.000 trozos de esqueletos.

 

El Restaurante Hueso está en México, en la ciudad de Guadalajara. Se aloja en la Casa-Estudio del arquitecto Díaz Morales, un edificio modernista de 1940 que pertenece a la Fundación del arquitecto mexicano Luis Barragán.

 

La fachada, obra del artista José Noé Suro, se ha revestido con una retícula de azulejos artesanales sobre los que Rocío Serna ha dibujado unas series de líneas rectas, horizontales, verticales y diagonales. El sorprendente mosaico que resulta de la composición evoca al arte azteca.

 

Pero lo realmente sorprendente es el interior. Entremos en el Hueso y comprobemos eso de los  10.000 trozos de esqueletos.

Restaurante Hueso

Tanto en el interior como en el exterior, a excepción de algunas piezas de madera, todo es blanco

Restaurante Hueso
Restaurante Hueso

 

 

Tanto en la decoración del local como en los detalles arquitectónicos, el hueso es el protagonista absoluto. Las paredes están repletas de arriba abajo de huesos de animales y plantas que se han montado sobre diversas capas de madera y se han entrelazado con utensilios de cocina y otros objetos. Los artífices de esta intervención son dos artistas visuales urbanos, Tomás Guereña y Miguel Ángel Fuentes, miembros del colectivo Los Contratistas. Muchos de los huesos que utilizaron son auténticos, otros son de aluminio.

Las largas mesas comunitarias se suceden en el comedor

Restaurante Hueso
Restaurante Hueso

 

El comedor es un gran espacio abierto de doble altura, con enormes ventanales por los que la luz entra a raudales y se multiplica al reflejarse en el omnipresente blanco.

 En el espacio del comedor también está situada la cocina, a la vista de los comensales y separada de ellos únicamente por el bar.

Para el diseño del restaurante, Alfonso Cadena se inspiró en Charles Darwin. Su hermano, el arquitecto Ignacio Cadena, fue el encargado de materializar el proyecto. La dirección de arte del Hueso, la iluminación y el mobiliario llevan la firma de su estudio, Cadena+Asociados.

Restaurante Hueso

 

Ni flores ni velas. Qué mejor centro de mesa para este restaurante que un bonito hueso

Restaurante Hueso
Restaurante Hueso
Restaurante Hueso

www.huesorestaurant.com

Efraín González Luna No. 2061. Colonia Lafayette. 

Guadalajara, Jalisco, México.

Arquitectura, concepto y dirección de arte: IGNACIO CADENA

Concepto Culinario: ALFONSO CADENA

Fotografía: JAIME NAVARRO

Texto: MARTA MARTÍNEZ ARROYO