Álvaro Soler Arpa

La zoología como arte

Alvaro Soler Arpa

 

Para un artista que dibujaba seis horas diarias hasta los dieciséis años, graduado en dibujo en la Escuela de Artes y Oficios de Olot e Ilustración en la Llotja de Barcelona, lo lógico hubiera sido continuar con la actividad que ocupó quince años de su vida en el cine y la publicidad, realizando shooting boards para directores como Woody Allen. O seguir diseñando cascos de motociclismo para campeones como Sete Guibernau, Oriol Servià y otros. Pero Soler Arpa es un artista inquieto y a su vuelta de un viaje a Estados Unidos, se propuso trabajar con cráneos de toro. Un nuevo reto y el origen de lo que sería su nueva actividad artística: utilizar huesos de animales -un material ciertamente ajeno a las artes plásticas- "para inventar mi propio animalario y rendir homenaje a estos seres vivos que siguen adelante a pesar de su sufrimiento".
Alvaro Soler Arpa

 

Toxic Evolution

Alvaro Soler Arpa

 

Después de los cráneos de toro como homenaje a este animal mitológico en la cultura mediterránea, en los que otorga a la osamenta un criterio de exaltación puramente estética, Soler Arpa se sumerge en la búsqueda de todo tipo de huesos procedentes de animales fallecidos. Con su furgoneta llena de restos animales, es incluso detenido por la policía. Aprende los procesos de limpieza y "desintoxicación", visita museos y mataderos compulsivamente, dibuja, y su implicación personal es cada vez más intensa en el proceso de reflexión y ejecución. "Esta época de dificultad es magnífica".
En Toxic Evolution añade otro material a los huesos: los desperdicios creados por la civilización. Este proyecto es una denuncia contundente al desprecio del hombre por el medio natural y su degradación. Tanto es así que la Plastic Pollution Coalition, con sede en California, le ha nombrado Embajador.
Alvaro Soler Arpa

 

La materia de una obra de arte es fundamental porque condiciona la forma en que la percibimos. 
Alvaro Soler Arpa
Alvaro Soler Arpa

 

La obra de Álvaro Soler Arpa se apoya en la materialidad -y no solo en la forma- para transmitir su intención. La utilización de materiales ajenos a las Bellas Artes refuerza el concepto y conduce a  su comprensión. Los objetos tienen significado propio y su materia representa lo simbólico.

 

El dibujo como parte del proceso creativo

Alvaro Soler Arpa

 

El arte y la zoología han ido siempre de la mano, especialmente en el estudio de la taxonomía. A finales del siglo XV y principios del XVI, muchas especies animales eran conocidas por el mundo científico a través de las ilustraciones de los libros de zoología, como la enciclopedia de Conrad Gesner, Historia Animalium (1551-1558).
Álvaro Soler Arpa se encuentra con una necesidad diferente: en pleno siglo XXI, consciente del deterioro del medio natural y del sufrimiento de la especie animal, crea criaturas bellísimas y enigmáticas a partir de cientos de dibujos propios de un valor artístico innegable. Con huesos recuperados de animales fallecidos forma el esqueleto de seres imaginarios. Sus entrañas son creadas con desperdicios de la vida cotidiana, desde latas hasta bombillas, para denunciar el efecto demoledor del hombre en la naturaleza y el sufrimiento de los seres irracionales.
Alvaro Soler Arpa
Alvaro Soler Arpa

 

Los seres imaginarios de Álvaro Soler Arpa están recreados a partir de huesos, alambre y desperdicios.
Alvaro Soler Arpa
Alvaro Soler Arpa

 

Álvaro Soler Arpa nos ha recibido en su estudio de Barcelona, donde está en proceso Toxic Evolution, una serie de animales ficticios de formato espectacular, dotados de un movimiento casi real. "Tengo el ojo entrenado para comprender el movimiento. Capto la fracción de segundo de cada zancada".
Alvaro Soler Arpa
La construcción de las criaturas de Soler Arpa está realizada de forma que unidas con algo tan sencillo como el alambre forman un cuerpo único, como si de un animal real en movimiento se tratara. "La primera noche que conseguí que una caja torácica se sujetara por sí misma, aluciné". Esta pericia en unir huesos y desperdicios conlleva muchísimas horas de observación, frecuentes visitas a museos y largas horas dibujando y experimentando. Ante nuestra mirada atónita, Soler Arpa reconstruyó una pieza que le acaba de llegar al taller procedente de una exposición. A punto de irse a Bélgica a colaborar con los mejores taxidermistas de Europa, antes deberá dejar lista su próxima exposición.

 

 

REALIZACION: Nuria Arfa
FOTOGRAFIA: Enrique Menossi
Alvaro Soler Arpa