restaurante creme de la creme de Madrid

“Queríamos que Creme de la creme fuera un local único, con un toque diferente al resto de los lugares de moda en Madrid”. Así empieza a explicarnos la historia del restaurante Jean Porsche, el arquitecto e interiorista que se encargó de la reforma y la decoración. 

Para conseguir su propósito, lo primero que hicieron fue tirar abajo prácticamente todo lo que había en el local, que anteriormente había sido sede del Mentidero de la Villa y, hace muchos, muchos más años, y según cuentan los más mayores del lugar, una prestigiosa zapatería. 

El equipo de Jean Porsche derrumbó tabiques, abrió ventanas tapiadas, redistribuyó y compartimentó los nuevos espacios... y decidió conservar únicamente algunos elementos muy especiales, como las cúpulas de pan de oro del techo.

Tras el extraordinario trabajo realizado, Creme de la creme abrió sus puertas en noviembre de 2013, hace justamente un año. ¡Feliz primer aniversario! 

Creme de la creme

Un restaurante decorado para sorprender

restaurante creme de la creme de Madrid

Jean Porsche realizó la lámpara de latón del comedor principal ensamblando luminarias antiguas

restaurante creme de la creme de Madrid
restaurante creme de la creme de Madrid

La mezcla es una de las características más destacadas en la decoración de Creme de la creme. Lo antiguo junto a lo moderno, lo nuevo con lo usado... Mezclar para sorprender. Lo vemos, por ejemplo, en las grandes pajareras de la entrada, que exhiben la colección de tazas de té de la propietaria del restaurante.

restaurante creme de la creme de Madrid

La iluminación es otro de los puntos fuertes de la decoración. El contraste entre la alta luminosidad de las zonas exteriores y la calidez de las interiores contribuye a crear ambientes diferenciados.

 El papel pintado con hojas de plátano delimita el espacio del comedor

restaurante creme de la creme de Madrid
restaurante creme de la creme de Madrid

El restaurante se divide en tres grandes espacios: la zona de la entrada -con la barra, las pajareras y algunas mesas donde tomar algo-, el comedor principal y, al fondo, una sala interior más pequeña, destinada a acoger pequeños grupos.

En la foto de arriba, sillas de bambú traídas para Creme de la creme desde Amberes.

restaurante creme de la creme de Madrid

Los revestimientos marcan la diferencia en la sala pequeña del Creme de la creme. Las paredes y el suelo confieren por sí solos al espacio una personalidad propia.

El espacio más íntimo del restaurante, perfectamente diferenciado del resto a nivel visual

restaurante creme de la creme de Madrid
restaurante creme de la creme de Madrid

Tampoco aquí faltan piezas especiales. Es el caso de la chimenea de mármol verde, que Jean Porsche encontró en uno de sus viajes en un pueblecito del Reino Unido -y que no dudó en traerse para el restaurante-, y de los espejos colgados encima de la misma, de origen francés.

Todo puesto para diferenciarse y sorprender. Objetivo conseguido.

restaurante creme de la creme de Madrid

 

 

INTERIORISMO: Jean Porsche

FOTOGRAFIA: Amador Toril

TEXTO: Marta Martínez Arroyo