Fundu Lagoon

¡Bienvenido al paraíso!

Fundu Lagoon
Fundu Lagoon

 

¿Te suena la isla de Pemba? ¿Y Chake Chake? ¿Y Mkoani...? Son los lugares por los que deberás pasar para llegar al paraíso. Desde Tanzania volarás a la isla de Zanzíbar, allí cogerás una avioneta hacia la isla de Pemba y aterrizarás en la capital, Chake Chake. Irás en camioneta al puerto de pescadores de Mkoani, donde subirás en una barca que te traerá hasta este embarcadero.

No hay otra manera de acceder al Fundu Lagoon. Horas de vuelo, largas esperas, cansancio acumulado... Pero cuando bajes de la barca, camines a lo largo de la pasarela de madera, entres en la recepción del hotel y te encuentres en este lejano lugar, perdido en medio del Índico, el agotamiento se desvanecerá y pensarás, ¿por qué no he venido antes?

Fundu Lagoon
Fundu Lagoon
Fundu Lagoon
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Fundu Lagoon

 

18 cabañas, algunas a pie de playa y otras en la colina, conforman el hotel: 6 de ellas, las suites, tienen piscina privada. Todas están orientadas para ofrecer unas vistas espectaculares del océano.

Aquí, en el Fundu Lagoon, la playa y el bosque se tocan. Con la construcción de las cabañas se ha querido respetar el entorno y evitar introducir elementos agresivos o discordantes. Por ello no hay lujos excesivos ni ostentación. No son necesarios. Y por el mismo motivo, las cabañas se encuentran medio escondidas entre la vegetación -para integrarse con el paisaje-, y están hechas con materiales de la misma isla: maderas de sus bosques, techos de makuti -unas hojas locales- y bambú, entre otros.

Fundu Lagoon
Fundu Lagoon
Fundu Lagoon

 

Todas las cabañas tienen acceso directo a la playa. Bajando unas escaleras, o pasando por unas tablas de madera o por un camino de arena, habrás llegado al Índico. 

Los largos paseos por la fina arena blanca te llevarán, paso a paso, hasta donde ya no hay un solo turista. Quizá te encuentres con algunos niños jugando y corriendo, o puede que consigas ver uno de esos poblados de pescadores medio oculto entre la maleza. Sabemos que están allí, a 100 metros escasos del agua. 

Sigue, camina un poco más, el sonido del océano y de las ramas de los árboles te acompañan...

Fundu Lagoon

Las telas que visten el Fundu Lagoon también son de procedencia local, básicamente algodones y lonetas 

Fundu Lagoon
Fundu Lagoon
Fundu Lagoon
Fundu Lagoon

 

En cada una de las cabañas de madera hay una tienda de lona donde se ha instalado el dormitorio. El descanso está asegurado al cerrar la tienda, lejos de mosquitos y otros insectos comunes en la isla... y también de los monos que se pasean por los alrededores. 

En la zona de día de las cabañas, espacios para reposar, para contemplar el paisaje o para sentarse a escribir una carta, junto a un original pisapapeles: una de las gigantescas conchas que podemos coger en la playa cuando baja la marea, dos veces al día, y el mar se retira casi 300 metros. 

¿Llegará la romántica carta a su destino...?

Fundu Lagoon
Fundu Lagoon
Fundu Lagoon

 

Dejemos por un momento de lado la playa paradisíaca, los largos paseos por la orilla, los masajes con productos exóticos, el absoluto relax... Otro de los grandes atractivos del Fundu Lagoon es su centro de buceo e inmersión. Para conocer el Índico por dentro y contemplar los bancos de arena, los arrecifes de coral y las especies más curiosas de peces y cangrejos.

¿No te sonaba la isla de Pemba? A partir de ahora seguro que la recordarás.


www.fundulagoon.com

FOTOGRAFIA: Albert Font

TEXTO: Marta Martínez Arroyo