Caminito: 100 metros de color, tango y arte

Caminito

 

En pleno corazón del barrio de La Boca, en Buenos Aires, se encuentra Caminito, una calle en la que se mezcla la historia, el arte, el color y el tango. Después de recorrer Petra y de mostrarnos las playas de Punta del Este, Enrique Menossi nos enseña este conocido rincón argentino a través de una serie de fotografías en las que podemos ver cómo esta zona de trabajadores humildes se ha convertido en paso obligado para los turistas.

Durante 30 años (1898-1928) la calle estuvo ocupada por las vías del ferrocarril, pero una vez que este cerró, quedó abandonada. Ya en la década de los 50 un grupo de vecinos, entre ellos el pintor Quinquela Martín, decidió recuperar el terreno y hacer un paseo peatonal, convirtiendo la calle en el primer museo al aire libre en el que los artistas exponen sus obras a lo largo de sus 100 metros de recorrido. Por iniciativa de Quinquela, decidieron ponerle el nombre de Caminito en honor al tango de Gabino Coria Peñolaza.  

Uno de sus rasgos más característicos es el color de sus edificios. “Los habitantes de este barrio portuario eran tan humildes, que utilizaban la pintura sobrante de los cascos de los barcos para dar color a sus fachadas de chapa y madera”, cuenta E. Menossi.

Caminito

En el recorrido encontramos también los típicos “conventillos”, las viviendas de los inmigrantes italianos que llegaron a mediados del XIX atraídos por la actividad portuaria. Se utilizaban como viviendas colectivas, aunque actualmente la mayoría son museos o tiendas de souvenirs.

Caminito
Caminito

El arte, las cantinas italianas y el tango son los rasgos de identidad de un callejón abandonado que un día se convirtió en punto de referencia para quienes visitan el barrio de La Boca.

Caminito

Natural de Buenos Aires y afincado en Cataluña, E. Menossi es fotógrafo profesional desde 1975 y actualmente su trabajo se centra sobre todo en la fotografía de interiores, colaborando con las principales revistas de decoración españolas y extranjeras.

 

FOTOS: Enrique Menossi

TEXTO: Mónica García