Hotel Rough Luxe

Otro tipo de lujo

 

 

 

 

Olvídate del lujo de acumular objetos caros, del consumismo desmesurado, de las etiquetas con cifras astronómicas. Aquí, esta palabra significa otra cosa. Lujo en la exclusividad de los servicios y en la relación con el cliente. Lujo en el estilo de vida, basado en valores culturales e intelectuales y en el consumo ético y educado. Lujo en la percepción del tiempo, de las experiencias vividas y de los lugares por los que pasamos.

Así nos lo explica Antonio García, uno de los directores del Rough Luxe Hotel. Un peculiar hotel en Londres en el que lo viejo se mezcla con lo nuevo, lo caro con lo barato y lo opulento con lo sencillo.

Ubicado en un edificio de 1850 que alojó durante décadas un pequeño hotel regentado por una familia italiana, el establecimiento se reformó en 2008. El sello del galerista y diseñador Rabih Hage, al que los nuevos propietarios encargaron la reforma, se adivina en la combinación de obras de arte y muebles de lujo -en el sentido Rough Luxe de la palabra- con elementos conservados del inmueble original.

Al entrar en el Rough Luxe Hotel, la vista se nos va hacia esta composición: la silla Black and White de Karen Ryan, el cuadro Gilbert and George de Jonathan Root y los dos sillones The Butterflies, que conforman el rincón que hace las veces de sala de espera. Esos señores tan serios, elegantes y formales, observándonos atentamente...

Un recibimiento muy inglés

Subes a la habitación. Pones el pie en el primer peldaño de la escalera y te preguntas si te has equivocado... Estás frente a los conceptos de “arqueología urbana” y “paredes deconstruidas” del Rough Luxe.

Durante la reforma, se revelaron grandes sorpresas bajo los viejos papeles de pared. Y se decidió que conservar aquel tesoro tal cual era mejor que volverlo a tapar.

Tendencias y modas de siglos pasados vieron de nuevo la luz al arrancar el papel de las paredes

Algunas de las habitaciones se pueden conectar para crear suites

Las paredes desconchadas contrastan en las habitaciones con otras que visten papeles de diseño o fotografías de gran formato, realizadas por Massimo Listri. Estos murales cubren grandes superficies, con el objetivo de crear un efecto de engrandecimiento del espacio y de acentuar la exuberancia de las estancias.

 

¿Una ducha en la moderna cabina o un baño relajante en la antigua y brillante bañera de hierro fundido? Hoy nos vamos a dar un lujo, optamos por la bañera. Para trasladarnos en el tiempo, soñar, disfrutar del ambiente creado y observar con detenimiento el Over Here, el maravilloso cuadro de Susan Shup que preside el baño.

Otra definición de lujo: disponer de opciones para escoger

Una obra de arte en cada habitación. En esta, el cuadro Red Flower, de Aki Kuroda 

 

Los sofás-cama adquiridos en anticuarios son un elemento común en las habitaciones. En esta, proceden también de diferentes anticuarios la cómoda blanca, las lámparas y la mesa auxiliar. En la pared frente al sofá, la fotografía de un palacio, de Listri. En las otras, la evidencia del paso de los siglos.

La utilización de los colores es toda una lección de interiorismo en el Rough Luxe

La convivencia de lo viejo y lo nuevo en su máxima expresión

 

El desayuno es la única comida que se ofrece en el Rough Luxe Hotel. La sala donde se sirve es un lujo en sí misma: un impresionante techo con una fotografía de una cúpula del Renacimiento, lámpara, mesa y sillas compradas en anticuarios, el cuadro This is shit de Daniel Baker y los platos Blame y Envy de Karen Ryan.

Desayuno con panes, huevos, cereales, bollería, té con leche y el Herald Tribune. So English!

THE ROUGH LUXE HOTEL

1 Birkenhead Street, LONDON

Dirigido por Antonio García y Leo Rabelo.

www.roughluxe.co.uk

 

Fotografía: Raúl Candales

Estilismo: Susana Ocaña

Texto: Marta Martínez Arroyo