Objetivo: más luz y más espacio

Era lo que se quería conseguir con la reforma de esta cocina. La distribución, la iluminación y cada uno de los elementos que la componen se orientan a cubrir estas demandas

Un espacio reducido, oscuro y con dos puertas: el acceso desde el pasillo de la vivienda y la salida al lavadero. Son los tres retos a los  que  se  enfrentó  el   estudio Molins Interiors cuando llegó a sus manos el proyecto de renovación de esta cocina.

La primera decisión que se tomó fue dar la vuelta a la distribución. Donde estaba el office instalarían el frente de cocina y en el lugar que ocupaban armarios y electrodomésticos se colocaría la mesa, de manera que se conseguía aprovechar mucho más los metros cuadrados, la primera necesidad planteada.

Se estudió en profundidad la iluminación y se escogieron colores suaves, básicamente ocres y blancos, tanto para los revestimientos como para los muebles. Con ello se salvaba el segundo problema.

Y se sustituyeron las puertas tradicionales por una corredera y otra de cristal sin marco, que además dejaba pasar más luz del exterior. Último reto superado.

antes Llidó

 

En el suelo se instaló pavimento porcelánico, muy resistente e ideal para cocinas, en la misma gama cromática utilizada para los revestimientos.

El mismo color fue el escogido para la pared del office, que se revistió con Bolon, un papel texturizado que aporta una agradable calidez al ambiente y que colocó Tapicerías Molins.

Para los muebles, hechos a medida, se optó por una melamina de alta calidad.

Pocos elementos pero bien combinados, fundamental en espacios pequeños

office Llidó
detalle estanteria
detalle platos
office Llidó

Dos elementos destacan especialmente en la decoración de la cocina: la original lámpara de tiras de caña, modelo de Ay Illuminate, y las sillas Steel Wood de Magis. Los grandes tiradores verticales de madera de las puertas gemelas del frigorífico integrado y el armario de limpieza resultan también muy vistosos.

Todos los electrodomésticos, a excepción de la encimera de Marc Newson, son de Smeg

Al tratarse de un espacio con escasa entrada de luz natural, la iluminación era muy importante. Además de colgar la lámpara sobre la mesa, se empotraron en el techo luces del tipo Down light y se instalaron tiras de leds en los bajos de los muebles suspendidos.

El resultado: una cocina bien iluminada, en la que se potencian los brillos y los blancos. Impecable.

 La encimera es de un Silestone en blanco nuclear, perfecta para potenciar la luminosidad