Maria Lladó

Sorprendente, genial e inclasificable

María Lladó

En seguida comprobamos que es políticamente incorrecta, que es diferente y versátil, que es inclasificable... María Lladó es única.

Una de las grandes del diseño de interiores, si algo la caracteriza es precisamente que hace lo que le da la gana: mezcla con éxito lo que nunca creímos que pudiera combinar y ofrece siempre algo más de lo que imaginábamos. ¿Qué podemos esperar de su trabajo? Seguramente resultados impactantes e insospechados...

Hoy conocemos un poco más a la persona, a María. Y comprobamos que, igual que la interiorista, es sencillamente maravillosa.

¿Qué cinco palabras te definen?

Visceralcaóticainquietabuscadoraceromiedosa.

¿Cómo te inspiras?

Delante de un ordenador, delante de un libro, delante de un cuadro, delante de un escaparate, delante de una peli, delante de un tercio de Mahou... Delante de lo que sea.

¿Cómo empezó todo?

Pues como empieza cualquier cosa: con ganas. Con ganas de hacer, de terminar con lo anterior, con ganas de volver a ilusionarte, con ganas de expresarte, de divertirte, de reinventarte.

María Lladó
María Lladó

 

 

¿Cuál es el mejor consejo que te han dado?

Me dan mucho palo los consejos en general. Les hago poco caso. Yo solo hago caso al caerte y el levantarte después.

¿Cuál es tu estilo decorativo?

No tengo estilo. Me adapto a cada espacio, a cada necesidad, a cada persona. Cambio mucho, porque ni me quiero aburrir, ni aburrir a los demás. Soy cambiante -lo sé- y no me da miedo ser así.

¿Utilizas el color en tus proyectos?

¡Sí, mucho! No hay color que no me guste. Y me encanta buscar tonalidades raras, mezclar lo nunca mezclado, dar con texturas imposibles...

¿Cómo debe ser una buena iluminación?

Cálida, cómoda y cuanto más natural mejor.

María Lladdó
María Lladó
Marìa Lladó
María Lladó

 

¿Cuáles son tus materiales preferidos?

Pues según. Me gustan la madera y el metacrilato, el hierro y el gresite, el cemento y la moqueta, esto y aquello.

¿Qué adoras y qué detestas en las casas?

Odio el mal gusto, la poca gracia, lo visto y lo oído, la madera negra, las cosas sin pátina, lo restaurado, lo cero vivido, lo todo colocadito y mono, el bouilloné, lo políticamente correcto, una librería sin libros leídos, los Budas, el quiero y no puedo, los cuadros colgados altos, el poco respeto y los olores a naturaleza química. Lo que me gusta, por eliminación, más o menos se intuye.

¿En qué estás trabajando ahora?

Estoy con dos proyectos maravillosos: una rehabilitación de un piso de los años 40 en Barcelona y una barbería/agencia de publicidad en el barrio de Malasaña en Madrid. Una gozada los dos.

María Lladó
María Lladó
María Lladó
María Lladó

¿Qué amas de este estilo de vida y qué cambiarías?

Yo amo vivir y trabajar. Luchar, buscar, aprender y ser distinta. Que la gente esté feliz en su casa y que sientan que tienen una casa diferente. Lo que cambiaría es el miedo, la crisis, el mal rollo, la mentira, los impagos, los desahucios, la pena de la gente y esas cosas tan desagradables que nos está tocando ver y vivir.

¿Nos recomiendas alguna web?

Me gusta mucho la de Selby y la nueva web de arte joven de Pato Bignaghi: Atelier des jeunes. Le deseo mucho éxito. También me encantan Chachi&Chachi, la de Pedro López y la de mi amiga Carina Casanovas, la de Guille García de la Hoz, nuestro Teta&Teta…

¿Qué música de fondo le pondrías a esta entrevista?

Ojete Calor. Estoy loca por su subnopop y deseando ir a sus conciertos a Albacete.

RETRATO: Enrique Menossi

ESTILISMO: Rosa Miñano

TEXTO: Marta Martínez Arroyo

María Lladó