por Marta Martínez Arroyo

Boda en Formentera

Un paraje bucólico para celebrar el gran día. La vegetación, lo rústico, lo natural, representan hoy y aquí un papel protagonista.

FORMENTERA

 

 

 

 

 

 

 

 

En esta celebración no vamos a ver sillas con grandes lazadas, ni limusinas, ni espectaculares salones, ni vestidos de gala... Pero nos cuesta imaginar una boda más romántica.

La finca escogida por los novios -una pareja italiana- para su gran día es “Las Cabecitas”, una construcción tradicional de Formentera. Con paredes encaladas en blanco, puertas y ventanas pintadas en azul y perfectamente integrada en el paisaje gracias a la omnipresencia de la vegetación autóctona de la isla. Palmeras, buganvillas y plantas aromáticas como la lavanda son un habitante más de la casa.

Tablones de pino, balas de heno, antorchas de caña... Y verde, mucho verde bajo un cielo intensamente azul.

BODA EN FORMENTERA

 

 

 

 

 

 

 

Flores Acanto, con Tina Serra a la cabeza, se ha encargado de la escenografía. Han preparado y supervisado hasta el más mínimo detalle para que todo salga perfecto.

Empiezan los preparativos, las mesas se montan unas horas antes del banquete de bodas, nada puede quedar al azar.

Sencillas servilletas dispuestas en cestas, el menaje agradablemente “desordenado” sobre unos carros antiguos que los novios han hecho traer de Italia y que el equipo de Acanto ha vestido para la ocasión. Grandes tinajas de madera aquí y allá, cubos metálicos, delicadas gasas y bastas telas de saco. Todo salpicado con ramitas de pino. Recreando ese ambiente bucólico que los novios habían soñado.

BODA EN FORMENTERA
BODA EN FORMENTERA
BODA EN FORMENTERA
BODA EN FORMENTERA

Integrar cada elemento en el paisaje era uno de los grandes retos de la puesta en escena

BODA EN FORMENTERA

La ambientación respira campo, naturalidad, autenticidad...nada desentona

BODA EN FORMENTERA
BODA EN FORMENTERA
LA NOVIA

El equipo de Acanto se toma un respiro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y por fin aparece la novia, para enseñarnos, orgullosa, su ramo. El más natural y sencillo que hayamos visto nunca. Unas ramas de buganvilla blanca, sin adornos, ni lazos, ni ornamentación superflua. Simplemente flores del campo.

EQUIPO ACANTO
RAMO NOVIA
MEHARI EN FORMENTERA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Por qué será que no nos sorprende? El coche de la novia no podía ser de otra manera. Un clásico Méhari descapotable de los años 70/80, engalanado para la ocasión. Decorado con tela de camuflaje y literalmente invadido por plantas autóctonas. Lavanda, romero, olivo, tomillo, enebro, hipericum, buganvillas...

La novia baja del coche. El vestido y el tocado son sencillos y elegantes. La ceremonia está a punto de empezar.

BODA EN FORMENTERA
BODA EN FORMENTERA
BODA EN FORMENTERA

 

En la iglesia del pueblo de San Ferran de ses Roques los invitados ya esperan a los novios. Nerviosos e impacientes, los niños se preparan para entrar en escena. Todos visten de riguroso blanco. Ellas con sencillos vestiditos y coronas hechas por Acanto con cordel de yute y buganvilla. Y ellos con frescas camisas de hilo blanco. Y todos, cómo no, con abarcas, el calzado típico de las Baleares.

BODA EN FORMENTERA
BODA EN FORMENTERA
BODA EN FORMENTERA

Rusticidad y elegancia se dan también la mano en la pequeña capilla

altar iglesia boda formentera

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El interior de la iglesia también ha sido colonizado por las buganvillas, en este caso en tonalidades rojas y rosas. Los taburetes de los novios están forrados con una sencilla tela antigua y atados con cuerda. Y en los bancos donde se sentarán los invitados descansan unos hatillos confeccionados con buganvilla, romero y tomillo.

Preparados para repartir al final de la ceremonia, unos cestillos llenos de pétalos que sustituirán el clásico arroz.

BODA EN FORMENTERA
BODA EN FORMENTERA

En “Las Cabecitas”, el equipo de Acanto ultima los preparativos y enciende las antorchas

BODA EN FORMENTERA

 

 

 

 

 

 

 

Acabó la feliz ceremonia. Los novios ya se han casado y los invitados los han regado con una lluvia roja de pétalos. Empieza a anochecer. Los primeros invitados van llegando y toman un aperitivo junto a la piscina. El banquete de bodas está a punto de empezar.

 

 

FOTOS cedidas por Acanto

TEXTO Marta Martínez Arroyo

BODA FORMENTERA
BODA FORMENTERA